La preboda y la preceremonia

TRUCOS Y CONSEJOS

La preboda y la preceremonia son las sesiones realizadas con los novios tiempo antes del enlace y las fotos de la pareja preparándose por separado el mismo día de la boda.

Por cierto, que os recordamos que estos artículos están dirigidos a ayudar a quien se enfrenta a su primer reportaje fotográfico de este tipo, ya sea porque quiere dedicarse a las bodas o porque un amigo o familiar le ha encargado el trabajo (y se siente capacitado para ello). Para ellos van los siguientes consejos y recomendaciones para superar el reto de ser fotógrafo de boda.

La sesión preboda

Las fotografías de boda no tienen por qué limitarse al “día B”, sino que pueden alargarse en el tiempo con sesiones pre y postboda que hacen que el reportaje sea mucho más interesante. En concreto, lo que se suele denominar preboda como tal es algo que sirve de gran ayuda para que la pareja protagonista y el fotógrafo puedan conocerse antes del gran día. Así, permite que se rompa el hielo entre ambas partes de forma que haya mayor confianza el día clave, que los novios se familiaricen con la forma de trabajar del fotógrafo y se puedan ensayar determinadas poses o tomas que luego se pueden repetir (o no) el día clave.

Este tipo de reportaje suele realizarse varios días antes del enlace, aunque puede ser mucho antes, y suele hacerse en un entorno mucho más relajado, sin las prisas y el agobio típico de los días de boda ni necesidad de un vestuario específico. Por supuesto también se puede elegir una temática o estilo concreto y que los novios se vistan de cierto modo (lleven determinados accesorios o incluyan a sus mascotas y/o hijos), pero en principio la idea es que los retratados se muestren de forma lo más natural posible, sin maquillaje excesivo y vestidos de forma que les ayude a sentirse cómodos y comportarse de forma espontánea.

La mejor combinación es ropa casual que no desentone con el sitio elegido para las fotos, y también es importante que ambos se pongan de acuerdo en el atuendo para no llevar cosas que resulten exageradamente diferentes. Conviene optar por la sencillez, de forma que ninguno de los dos lleve algo que sea demasiado llamativo o contraste en exceso con otros elementos de la foto, pudiendo así distraer la atención de lo realmente importante, los novios.

La mejor receta para las fotos de preboda es lograr que los novios se muestren espontáneos, para lo cual conviene recurrir a un lugar y un vestuario con el que se encuentren cómodos

La sesión debería ser algo divertido y, como fotógrafo, esta parte es muy interesante ya que te va a permitir desarrollar tu creatividad haciendo tomas originales sin las prisas típicas de las bodas. Para ello, es fundamental hablar con los novios para saber si tienen ideas al respecto, cuáles son sus gustos y aficiones comunes, si tienen algún lugar especial en el que les gustaría ser inmortalizados, o al menos si prefieren la ciudad, el campo, una playa, etc.

Elegir un lugar adecuado, ya sea por tu parte o por la suya, es importante, y la idea es tanto encontrar un escenario que resulte visualmente atractivo como un sitio en el que la pareja se sienta lo más cómoda posible. Por supuesto, también es importante ser capaz de “conectar” con los novios para lograr que se olviden de la cámara y se muestren relajados y lo más naturales posible. Así que trata de ponerte en su lugar, piensa en cómo se sentirán de emocionados y saca tu lado más encantador (sin olvidar que debes ser muy profesional, aunque sea tu primera boda).

Preboda FotoImagen Fuenlabrada

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