Estudio Fotográfico

002

Técnicas para fotografiar a los niños

Conseguir buenas fotos de los niños no es tarea fácil, sobre todo si queremos que éstos posen ante la cámara, ya que no deja de ser un reto que los niños se habitúen ante algo para lo que no están acostumbrados como son los reportajes fotográficos.

En este caso, las mejores fotos se logran en ambientes exteriores, con luz natural y de forma espontánea. Sobre todo no hay que forzar a que los niños posen. Tenemos que dejarlos a su aire, sin presionarles. De este modo sacaremos una foto mucho más natural.

Otro aspecto a destacar es el ángulo que se va a utilizar para retratar al niño, ya que de todas las opciones, lo mejor es que nos situemos a su altura. Referente al encuadre, no es necesario que el niño aparezca por completo en la imagen, ni que salga en el centro, ya que puede aparecer cortado. Respecto al flash, es mejor no utilizarlo porque los niños no están acostumbrados a él y pueden reaccionar cambiando la expresión de sus rostros. Si nos encontramos en la calle es mejor que saquemos las fotos con luz natural.

También es importante que las fotos que se realicen sean creativas y respecto al mejor momento para su ejecución, a primera hora de la mañana.


Los detalles son importantes para sacar una buena foto

Antes de empezar a retratar a nuestro hijo, conviene que esté todo preparado, como la cámara que vamos a emplear, así como sus accesorios.
El objetivo que vayamos a utilizar es fundamental si queremos que nuestro hijo salga bien representado. Nos sería de gran ayuda que el objetivo de nuestra cámara dispusiese de la iluminación suficiente. Es necesario que el objetivo sea móvil porque si empleamos uno fijo, tendremos que movernos repetidamente para lograr una foto en condiciones.

Otra tarea que resulta extremadamente difícil es la de tomar una foto que sea natural. En este sentido hay que jugar con los encuadres hasta que consigamos una imagen adecuada.
Sacar primeros planos es otro aspecto esencial, ya que podemos jugar con los gestos que haga el niño. También es primordial retratar los detalles, ya que de este modo las composiciones que elaboremos serán mucho más originales, llamativas y llenas de esplendor.